Hace un par de días me hablaron del Gran Tour, un viaje que emprendían algunos jóvenes aristócratas, principalmente ingleses, del S. XVII por Europa, como parte de su proceso educativo al acabar sus estudios.

Esta costumbre surgió como respuesta a la precariedad universitaria de aquella época y como una oportunidad para aprender idiomas y formarse a nivel cultural.

El propio Adam Smith, padre de la economía, declaró que el Gran Tour se convirtió en un elemento clave de la educación.

Descubriendo el mundo nos descubrimos a nosotros mimos

 

Viajar forma parte del proceso educativo, no sólo como parte del desarrollo intelectual y cultural, sino también del desarrollo personal o proceso madurativo que conllevan estas experiencias vitales.                    

¿Qué proceso experimenta nuestra mente cuando viajamos? Nos encontramos en un entorno diferente al nuestro, cambiamos de cultura, costumbres… Lo que conocemos y nos identifica, por lo que no conocemos cultura, idioma, costumbres, gentes, etc.… Desarrollamos una serie de habilidades que favorecen el crecimiento personal y la plasticidad.

 

¿QUÉ HABILIDADES DESARROLLAMOS VIAJANDO?

Desde un punto de vista objetivo, y subjetivo, viajar proporciona 4 capacidades básicas difícil de desarrollar desde otras experiencias:

  1. CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN. Como dijo Stephen Hawking: “la inteligencia es la capacidad de adaptarse al cambio”, entonces, acoger nuevas situaciones desarrolla la inteligencia.  La adaptación paulatina te da herramientas que te ayudan a la resolución de tus problemas diarios. Yo he experimentado mayor creatividad a la hora de afrontar problemas y cómo resolverlos, adoptando una actitud más positiva frente a las adversidades, viéndolas como una oportunidad.
  2. TOLERANCIA. Es aceptar que existen pensamientos distintos, abrir la mente a la diversidad. Solemos tener muchos prejuicios ante lo desconocido y a veces esto nos impide acercarnos y apreciar las cosas en sí mismas: personas, situaciones, costumbres, ideologías… Es como cuando te decidiste a probar sushi por primera vez, pensaste: “¿¿un trozo de pescado crudo con algas??”. ¡Y estaba delicioso! Abrirnos a lo diferente, a lo novedoso, desarrolla nuestra tolerancia.
  3. AUTONOMÍA. Cuando te encuentras sólo frente a las adversidades y no te queda más remedio que resolverlas por ti mismo, desarrollas tu grado de autonomía. Mi experiencia me ha enseñado que ha medida que se presentan situaciones vas aprendiendo a sobrellevarlas. Para ello es muy importante seguir tu propio instinto, para aprender así, a confiar en uno mismo y hacer más fácil la toma de decisiones.
  4. CONFIANZA. Es cuando nos enfrentamos a nuestros miedos que podemos superarlos. A medida que los vas superando desarrollas la confianza, la seguridad en tus capacidades y, por lo tanto, la autoestima. Te vuelves una persona mucho más fuerte a nivel psicológico.

En definitiva, nos abre la mente, nos hace crecer, nos desarrolla la capacidad de observación. Viajando la vida se convierte en una gran aventura llena de experiencias y descubrimientos enriquecedores.

Os dejo un TED Talk de Alicia Sornosa, titulado: “Salir a viajar para aprender a vivir”. Habla sobre lo que en realidad descubrimos cuando viajamos, que es la realidad humana. Espero que os guste!!

https://www.youtube.com/watch?v=Iamnizvlq4w

 

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